lunes, 12 de septiembre de 2022

EL IDILIO ENTRE FINITO Y FUENTE YMBRO CONTINÚA CON UN NUEVO INDULTO











Ficha del festejo:

Ganado: dos toros de Torrehandilla, primero y cuarto, y dos de Fuente Ymbro, segundo y tercero, destacando por su juego el segundo de la tarde, Infortunado, que fue indultado.

Finito de Córdoba: estocada (oreja); dos orejas simbólicas tras dos avisos; estocada atravesada que asoma y nueve descabellos (silencio tras aviso); y media estocada y dos descabellos (silencio).

Plaza: Los Donceles (Lucena) Media entrada en tarde de bochorno.


Crónica:

Se barruntaba algo especial este domingo el Lucena tras romper el paseíllo, entre los aplausos del público, el cante de José Mercé y los gestos de un Juan Serrano que volvía a escribir una bella página en su particular historia ya cargada de tardes mágicas. Y es que el guion, aunque no estaba escrito, casi se esbozaba en el ambiente que se había generado para este original binomio entre tauromaquia y flamenco que, todo hay que decirlo, resultó de lo más interesante.

Así, tras el primero de la tarde, un toro sosote al que Finito, pese al empeño, no pudo sacarle nada más que un puñado de pases sueltos, eso sí, marca de la casa, saltaba al ruedo Infortunado, herrado con el número 166, negro de capa y justito de presentación, con el que Juan Serrano ya dio todo un aviso de lo que vendría después, en un saludo capotero a cámara lenta, al compás de la música de José Mercé y moviendo los brazos como solo los privilegiados pueden y saben hacerlo, rematando con media de cartel.

Picotazo en el caballo, banderillas y brindis al público para comenzar una de esas faenas para saborear, que arrancaba con un trasteo con mucha torería, mientras Mercé se volvía a arrancar y Finito, con la derecha, comenzaba su particular sinfonía, con el mentón hundido en el pecho, tandas muy ligadas, suaves y de un ritmo que hacían que el bravo Fuente Ymbro se fuera creciendo.

Bajó un puntito la faena cuando el maestro cambió al pitón izquierdo, donde destacó en los adornos, para volver a levantar el vuelo cuando volvió a ese pitón derecho por el que Infortunado no cansaba de embestir, con la cara por el albero lucentino.

El run run en el tendido comenzó a cocerse y los primeros pañuelos pidiendo el indulto comenzaron a aparecer mientras sonaba el primer aviso. Y mientras, Finito, a lo suyo, ahora con la izquierda otra vez con la derecha, adornándose y gustándose en cada pase, hasta que el pañuelo naranja asomó por el palco presidencial y el júbilo se extendió por los tendidos, que ni siquiera se preocuparon de pedir para el matador los trofeos...

Tras este subidón, la tarde entraba en una cuesta abajo con el tercero de la tarde, ante el que Juan Serrano, literalmente roto tras su actuación en el toro anterior, lo intentó por ambos pitones, errando en exceso con los aceros, cerrando su actuación ante otro soso ejemplar de Torrehandilla en el que dejó varias tandas de buenos derechazos. 

jueves, 8 de septiembre de 2022

RAFAELILLO Y OLIVA SOTO A HOMBROS EN CABRA






















FICHA DEL FESTEJO:

Ganado: seis toros de Martín-Lorca, el quinto bis del mismo hierro, de magnífica presentación, colaboradores, a excepción del sexto, destacando por su bravura el lidiado en segundo lugar.
Rafaelillo: estocada (oreja); y pinchazo y estocada (oreja tras aviso).
Oliva Soto: media estocada (dos orejas); y cuatro pinchazos y estocada (silencio).
Mario Sotos: estocada (oreja); y dos pinchazos, estocada y un descabello (silencio tras aviso).
Plaza: Cabra. Menos de media entrada en tarde agradable.

CRÓNICA:
Cabra acogía ayer su tradicional festejo taurino con motivo las fiestas en honor a su patrona, con el que también se conmemoraba el 165 aniversario de la inauguración de su plaza de toros.
Una tarde que dejará para el recuerdo la magnífica presentación del encierro de Martín-Lorca, con hechuras de plaza de categoría superior, la faena de Oliva Soto al segundo de la tarde, la profesionalidad de Rafaelillo ante sus dos oponentes, las ganas de agradar del torero manchego Mario Sotos y en el polo opuesto, la floja entrada, todo hay que decirlo, que registraba ayer el coso egabranse.
Entrando en faena... es de obligado cumplimiento detenernos en la actuación de Oliva Soto ante el segundo de la tarde, Risueño de nombre y castaño de capa, al que, de salida, el torero de Camas realizó un saludo capotero con mucho compás, como preámbulo de lo que luego vendría con la muleta. Tras un picotazo en el caballo, el de Martín-Lorca se vino arriba y Oliva Soto, dándole el tiempo y espacio que necesitada y haciéndolo todo con mucho temple, enjaretó varias tandas por el pitón derecho de mucho empaque y torería, breves pero intensas, rematadas por interminables pases de pecho.
Con la zurda, también manejando los engaños con mucho temple, la faena levantó el vuelo definitivamente, completándose con otras dos tandas de derechazos, menos claras que las primeras, sazonadas con molinetes y un desplante final con el que terminó de conquistar a los tendidos, que no duraron en solicitar los máximos trofeos para Oliva Soto, mostrándose por contra muy cicatero el palco presidencial al no conceder para el toro una más que merecida vuelta al ruedo.
En su segundo, un sobrero de la misma ganadería y que, debido a su envergadura, sembró cierto pavor durante el tercio de varas, el matador de Camas lo volvió a intentar con los mismos argumentos, aunque en esta ocasión tenía enfrente a un oponente con la cabeza por las nubes al que poco a poco fue metiendo en el canasto a base de oficio, perdiendo con los aceros lo que podría haber sido un sonoro triunfo.
Por su parte, Rafaelillo ofrecía ayer en Cabra otra lección de profesionalidad ante sus dos ejemplares, realizando una faena corta en el que abría plaza, al que toreó con gusto con la derecha, mientras que, en segundo de su lote, siempre toreando a media altura, dejó otra faena marca de la casa a la que le faltó un puntito para conectar con el tendido.
Completaba el cartel Mario Sotos, que se gustó con el capote en el primero de su lote, mientras que con la muleta no acertó en la distancia que exigía su oponente, negándole el espacio y los tiempos que pedía. En el que cerraba plaza, el peor del encierro, lo puso todo de su parte intentando corregir los peligrosos tornillazos que soltaba su oponente en cada pase, siendo silenciada su labor al errar con los aceros. 

lunes, 5 de septiembre de 2022

TRIUNFAL REGRESO DE LOS FESTEJOS TAURINOS A BENAMEJÍ

 



 




















 

FICHA DEL FESTEJO:
Ganado: Cinco erales de Julio de la Puerta y uno de Astolfi, de escasa presentación y juego desigual, siendo colaboradores en general.
Ferrer Martín: rejonazo (dos orejas).
Canales Rivera: estocada atravesada que asoma (dos orejas).
Julio Benítez: estocada (dos orejas y rabo).
Javier de la Concha: estocada (dos orejas).
Juan C. Dorado: media estoada, estocada caída y un descabello (una oreja tras aviso).
Joselito de Córdoba: media estocada y estocada (una oreja tras dos avisos).
Plaza: Benamejí. Casi tres cuartos de entrada en tarde de temperatura agradable.

 

CRÓNICA: 

Regresaron los festejos taurinos a Benamejí después de muchos años y lo hicieron con un festival mixto en el que se repartieron un total de 12 trofeos y, lo más importante, el numeroso público que se dio cita en el coqueto coso de la localidad de la Subbética se entretuvo, que, a fin de cuentas, es un aspecto que merece una valoración más que positiva.
Y es que, al margen de la paupérrima presentación del ganado lidiado, eralitos que en algunos casos, como el que cerraba plaza, tenían aspecto de añojos, merece la pena destacar las actuaciones de los seis acartelados, sobresaliendo en este sentido por su conjunto las de José Antonio Canales Rivera y Julio Benítez, en la que era su primera actuación en nuestra provincia de la mano de Rafael González Chiquilín, su apoderado en esta nueva etapa profesional del rubio matador de toros cordobés.
Y a fe que se le notó la mano de Chiquilín en algunos pasajes de su actuación con la muleta, con la que dejó varias tandas por el pitón derecho muy templadas y reposadas, recurriendo a los desplantes y una tanda de rodillas en la que aguantó, sin inmutarse, varios parones de su oponente.
Muy bien este "nuevo" Julio Benítez, al que tendremos que ver con ganado de mayor entidad para constatar ese cambio este domingo apreciado en Benamejí, al igual que también estuvo más que correcto Canales Rivera, que reaparecía tras su percance el pasado 26 de agosto en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), manejando con mucho gusto la muleta cuando toreó con la derecha, así como en unos interminables circulares.
Del resto de integrantes del cartel, el rejoneador Martín Ferrer mostró su dominio de las cabalgaduras, particularmente en varias banderillas al quiebro, no llegando a calar en exceso su actuación en los tendidos ante la poca entidad del ejemplar que abría plaza, y que, paradójicamente, luego fue el mejor presentado de todo el encierro.
Por su parte, Javier de la Concha, ante un eral con bastante peligro, como se constató en el tercio de banderillas, dejó destellos en varias tandas por el pitón derecho, en una faena de más a menos a la que le faltó cierta intensidad.
En el caso de Juan Carlos Dorado, que recibió una fea voltereta al recibir a portagayola a su oponente, su voluntad a prueba de bombas no pudo ocultar los errores lógicos de su falta de oficio, realizando una faena que se alargó en demasía, mientras que Joselito de Córdoba, ante un escurrido y justo de fuerzas ejemplar de Astolfi, bastante tuvo con hacer de enfermero e impedir que su oponente diera de bruces en el albero, recurriendo en el final de su actuación a las cercanías como último recurso para que su actuación levantara el vuelo, algo que no ocurrió.