miércoles, 4 de mayo de 2016

MAYO, LA OTRA GRAN FECHA TAURINA DE PRIEGO

El calendario taurino coincide en la mayoría de las localidades de la geografía patria con sus ferias o fiestas patronales, aunque en éstas también existen determinadas fechas en las que, desde antaño, se han celebrado festejos taurinos relacionados con otra festividad o conmemoración de relevancia.
En el caso de Priego, los primeros días de septiembre, coincidiendo con la Feria Real, son sin lugar a dudas las fechas señaladas en rojo en este particular calendario, aunque a lo largo de los casi 124 años de historia del Coso de Las Canteras, mayo ha sido otro de los períodos en los que con más o menos asiduidad se han celebrado espectáculos taurinos, siendo las décadas de los años cincuenta y sesenta del pasado siglos en las que podríamos decir que se consolidó esta fecha.
Sería precisamente a partir de 1951 cuando se “regulariza” la celebración de novilladas en mayo, contabilizándose un total de once de 1951 a 1969, con la participación, entre otros, de Antonio de la Haba Zurito, Pedrín Castro, José María Montilla, Manuel Cano “El Pireo”, Florencia Casado “El Hencho”, Sebastián Palomo Linares y Juan Antonio “Macareno”, entre otros, así como el prieguense Antonio Calabrés, que estuvo acarralado en varias ocasiones.
Tras un paréntesis de casi una década, con la excepción del festejo de rejones que se celebró en 1973 con un cartelazo de auténtico lujo integrado por los hermanos Ángel y Rafael Peralta, junto a Álvaro Domeq y Lupi, en 1981 se abría otro período en el que hasta 1988 se programaron otras cuatro novilladas durante el mes de mayo, actuando en alguna de ellas, como la de 1987 la pareja del momento: Litri y Camino, lo que da una idea de la pujanza que esta fecha llegó a tener en el calendario taurino local.
Este ciclo de los festejos de mayo finalizaba con el que tenía lugar en 1994, en el que se anunciaba a un jovencísimo José Antonio “Morante de la Puebla”, que aquella tarde cortó cuatro orejas y un rabo, que le hicieron volver a Priego, ya que como novillero con caballos, el 3 de septiembre de aquel año.

Con unos carteles en algunos casos más “de andar por casa” y en otros de mayor relumbrón, mayo, queda dicho, ha sido un mes con impronta taurina en Priego pero siempre, no podemos olvidarlo, bajo el paraguas festivo de los Domingos de Mayo.
No estaría mal comenzar a recuperar esta fecha, toda vez que por distintos motivos el festejo de Semana Santa, tras su efímera recuperación en los años 2011 y 2012, ha pasado a mejor vida, centrándose en los últimos cuatro años toda la actividad taurina de la localidad en los días de su Feria Real.

1 comentario:

Pedro Carrillo Vigo dijo...

No estaría mal, Mayo o Corpus ???